¿Cómo y cuándo nace Mobivery?
Mobivery nació en Andalucía en mayo de 2008, coincidiendo con el lanzamiento del iPhone en España y apenas dos meses antes del despegue del mercado de las aplicaciones móviles en nuestro país, gracias a un grupo de emprendedores que decidió apostar por el potencial de este nuevo mercado. En un principio, la empresa se iba a centrar en la creación de páginas web para estos nuevos teléfonos móviles y se iba a llamar Mi Mundo iPhone, pero, al poco tiempo, nos dimos cuenta de que lo que verdaderamente iba a generar oportunidades de negocio e iba a experimentar un boom eran las aplicaciones. En apenas seis meses, de julio a diciembre de 2008, un gran número de fabricantes había lanzado sus propias plataformas al mercado. De ahí que pasáramos de ser Mi mundo iPhone a Mobivery, entendiendo con ello la esencia misma de la compañía, mobility everywhere, al frente del mercado, en todo momento; en cualquier sitio.
¿A qué se dedica Mobivery?
Mobivery define, desarrolla e implanta soluciones para las plataformas móviles de última generación, fundamentalmente Smartphones y los nuevos tablets y nuestro núcleo de negocio son las aplicaciones para clientes corporativos. Hemos desarrollado aplicaciones para muchos medios de comunicación y empresas como Repsol, Sanitas, Páginas Amarillas, Fútbol Club Barcelona, L´Oreal o Barcelona World Race. (El resto de aplicaciones se pueden ver en http://www.mobivery.com/es/apps/).
Los clientes corporativos suelen ser compañías relevantes y reconocidas, que cuentan con una relación directa con el usuario final. Estos clientes solicitan soluciones de movilidad con el fin de acortar distancias y agilizar la relación con sus públicos estratégicos, fundamentalmente clientes y empleados. Son, por ello, compañías que realizan una apuesta importante por la innovación, que quieren explotar las posibilidades del nuevo mercado móvil y que demandan soluciones de alta calidad.
Aunque las aplicaciones para empresas son nuestra actividad principal, sí es cierto que creamos también aplicaciones propias. Estas aplicaciones nos sirven como laboratorio de I+D, porque nos permiten experimentar y obtener información sobre el perfil y los gustos de los usuarios; algo que nos da un profundo conocimiento del mercado, que luego aprovechamos en nuestras aplicaciones para empresas. Tenemos, por ejemplo, una aplicación sobre situación de gasolineras, horarios de vuelo o radares. Distribuimos estas aplicaciones propias a través de las tiendas de online de aplicaciones como puede ser la App Store de Apple o de Android. El 80% son de pago (el precio oscila entre los 0,79 y 3,99 euros) y el 20% son gratuitas.
¿Qué diferencia vuestros productos de los de la competencia?
Lo que nos diferencia de los demás es que estamos a la vanguardia de la tecnología y tendencias para las nuevas plataformas móviles. Además, fuimos los primeros en lanzar aplicaciones para iPhone y iPad en España.Colaboramos estrechamente con nuestros clientes para asesorarles en movilidad, creando un roadmap adaptado a sus necesidades y a lo que el mercado está demandado. Además de ser pioneros en este mercado en España, somos la única empresa que, aparte de desarrollar aplicaciones móviles, ofrecemos un servicio para gestionar de manera integral el ciclo de vida de la aplicación. Esta herramienta, llamada MALCOM, permite al cliente mantener el nivel de calidad y actualización del servicio. De esta manera, en lugar de mantener cautivo al cliente, le damos autonomía.
¿De qué manera está afectando la situación económica al sector de las aplicaciones móviles?
El sector de las aplicaciones móviles es uno de los que menos se está viendo afectado por la crisis, de hecho, el perfil profesional de desarrolladores de aplicaciones es uno de los más demandados actualmente. La continua evolución y mejora de los smartphones o teléfonos inteligentes y los nuevos dispositivos como los tablets han creado grandes oportunidades de mercado y nuevos canales de comunicación y marketing que las empresas quieren aprovechar. En estos momentos, estamos viviendo una especie de fiebre del oro de las aplicaciones. Es cierto que hay empresas a las que les cuesta dar el salto a estas nuevas plataformas pero, no solo por el tema económico, sino porque suponen algo desconocido para muchas de ellas.
¿Cómo ha cambiado el sector desde el nacimiento de Mobivery?
Ha cambiado radicalmente porque es un mercado que no para de moverse. Cuando nosotros comenzamos, el mercado era totalmente nuevo, no había información, ni referencias, ni experiencias similares en otros países. Así que teníamos que innovar continuamente y aprendíamos de nuestros propios fallos y también de los éxitos.
Con el paso del tiempo, estamos viendo también una evolución en lo que nos piden los clientes. En un primer momento, las empresas más pioneras se lanzaron a este mercado al ver que el móvil era un nuevo canal a través del cual ofrecer un servicio que ya tenían. En una segunda fase, han entrado en juego los sistemas de geolocalización. Gracias al GPS del móvil permiten saber nuestra localización y los establecimientos que nos rodean, lo que abre enormemente las posibilidades de marketing. En el futuro llegaremos a una tercera fase: la movilización de los procesos de negocio gracias a estos nuevos dispositivos y que servirán sobre todo a la fuerza de ventas (los comerciales, por ejemplo, podrán llevar los catálogos en el iPad y gestionar directamente los pedidos, sin tener que hacer costosas hojas de Excel al llegar a casa después de todo el día de trabajo).
¿Como es el proceso de creación de una aplicación?
Cualquier aplicación, bien sea una aplicación para un cliente o una aplicación propia para el usuario final, pasa por distintas fases antes de su lanzamiento. El proceso se inicia con la conceptualización de la aplicación, cuál es su objetivo, en qué va a consistir, qué servicios va a proporcionar, etc. A partir de ahí, se realiza el diseño gráfico de la interfaz de usuario, que debe ser atractiva y funcional. Hay una idea errónea de que, como las pantallas de los Smartphones y tablets son relativamente pequeñas, el diseño es sencillo. Nada más lejos de la realidad, ya que hay que incluir la misma funcionalidad en un espacio más pequeño.
Una vez finalizado el diseño gráfico, se procede al diseño técnico y desarrollo de la aplicación propiamente dicha. Para organizar el trabajo y lograr resultados de forma rápida, empleamos metodologías de desarrollo ágil (también empleadas en empresas como Yahoo, Google o Apple). Una vez termina el desarrollo, se realizan las pruebas y el control de calidad necesarios antes de lanzar la aplicación al mercado.En resumen, es el mismo proceso que para crear cualquier producto de software, con las peculiaridades propias de la industria.
¿Qué le depara el futuro a Mobivery?
Eso nunca se sabe, como te decía, en estos momentos estamos viviendo una “fiebre del oro” de las aplicaciones, hay un crecimiento exponencial y no paramos de oír historias de desarrolladores que se han vuelto millonarios de un día para otro desarrollando un juego en sus horas libres. Sin embargo, dentro de unos años la característica predominante no será la cantidad sino la calidad. Habrá aplicaciones para usos determinados, y que estarán mucho más presentes en nuestra vida personal y, sobre todo, profesional.En cuanto a Mobivery como empresa, nos gustaría poder crear y lanzar una serie de productos que estén presentes en el día a día de millones de personas y empresas en todo el mundo.
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