Cibersur.com | 24/05/2013 10:20
El consejero delegado Tim Cook recibió críticas por parte de un subcomisión del senado estadounidense el martes por sus prácticas tributarias sobre el iPad y el iPhone, que habían sido ocultadas detrás de entidades corporativas con sede en Irlanda que gozaban de una exención secreta de impuestos.
Apple, una de las principales multinacionales que operan en Irlanda, negó evitar pagar miles de millones de dólares en impuestos estadounidenses y dijo que sus acuerdos ayudaron a financiar trabajos de investigación en Estados Unidos.
El comité reveló que las empresas irlandesas de Apple, que no eran residentes fiscales en ninguna jurisdicción, permitieron al grupo no pagar impuestos por muchos de sus ingresos en los últimos años.
El senador Carl Levin, presidente del subcomisión, dijo que Apple había buscado "el Santo Grial de la evasión fiscal".
Un ex ejecutivo de la empresa y altos cargos irlandeses dijeron a Reuters que el estatus de casi libre de impuestos se remontaba a la llegada de Apple al condado de Cork hace 32 años.
Apple debió parecer atractiva a Irlanda y Cork. En medio de un panorama general marcado por el estado moribundo de la economía irlandesa, Cork se había visto muy afectada por el cierre de sus astilleros y una fábrica de automóviles Ford, y en 1986 casi uno de cada cuatro de sus habitantes estaba desempleado.
En los primeros días, el personal de Apple se sentaba a comer en una misma mesa. Ahora la empresa tiene 4.000 trabajadores en Irlanda y es la multinacional con más empleados del país.