Cibersur.com/Agencias | 24/02/2010 12:14
El tribunal milanés condenó a seis meses de cárcel a tres de los cuatro imputados por el delito de violación de la intimidad, mientras que desestimó la acusación por difamación. Los condenados, aunque no tendrán que ir a la cárcel según la legislación italiana, son David Carl Drummon, ex presidente del Consejo de Administración de Google Italia y actual vicepresidente senior, George de los Reyes, ex miembro del Consejo de Administración de Google Italia y actualmente jubilado, y Peter Fleitcher, responsable para las estrategias de privacidad en Europa de Google. El dirigente absuelto fue Arvind Desikan, responsable del proyecto 'Google Video' para Europa, a quien se le acusaba sólo de difamación.
El juez tampoco concedió el resarcimiento que habían pedido las partes civiles, el ayuntamiento de Milán y la asociación de personas con el síndrome de down, 'Vividown'.
El vídeo en cuestión mostraba cómo el joven, que padece síndrome de down, era insultado y objeto de mofa por parte de compañeros suyos de un centro de formación de la ciudad italiana de Turín (norte), imágenes que fueron colgadas en septiembre de 2006 durante dos meses en 'Google Video'.
"El video fue totalmente reprobable y lo sacamos a las pocas horas de ser notificado por la policía italiana. También hemos trabajado con la policía local para ayudar a identificar a la persona responsable de subirlo y posteriormente fue condenado a 10 meses de servicio comunitario por un tribunal de Turín, como muchos otros compañeros que también estaban implicados. En estos casos raros, pero desagradables, que es donde nuestra participación normalmente finaliza", apuntan desde Google.
"Para ser claros, ninguno de los cuatro cargos Googlers tenido nada que ver con este vídeo. Ellos no aparecen en ella, ni lo grabaron, cargaron o revisaron. Ninguno de ellos conocen a las personas involucradas o siquiera sabían de la existencia del vídeo hasta que fue eliminado", afirmó la compañía.
Para Google, esta decisión significa que los empleados de plataformas de alojamiento como Google Video son penalmente responsables por el contenido que los usuarios suban. "Vamos a apelar esta decisión sorprendente, porque los empleados de Google en este juicio no tenían nada que ver con el vídeo en cuestión. Es indignante que hayan sido sometidos a juicio", añadió Google en un comunicado oficial.
La firma está "profundamente preocupada" por esta sentencia ya que "ataca a los principios de la libertad en que se basa Internet. El sentido común dicta que sólo la persona que graba y sube un vídeo en una plataforma de alojamiento podría tomar las medidas necesarias para proteger la privacidad y obtener el consentimiento de las personas que están filmando. Si se culpase a los responsables de facebook o youtube del material que se cuelga, significaría el final de Internet tal y como lo conocemos".