Cibersur.com | 12/05/2011 09:41
Un problema que afecta a un 12% de la población, es decir, a uno 900.000 catalanes, y más de cinco millones de españoles, según el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña (COOOC). Mareos, dolores de cabeza, cansancio o hasta visión doble son algunos trastornos que pueden aparecer viendo una película en 3D. Pero esto no es debido a un efecto perjudicial de esta tecnología, sino a un déficit de la función visual.
Concretamente, de la visión binocular, de la visión conjunta y coordinada de los dos ojos, las imágenes respectivas de los cuales llegan al cerebro donde se combinan dando lugar a una única imagen tridimensional. Basta con que uno de los dos ojos no funcione correctamente, o con que ambos pierdan su coordinación, para impedir esta fusión de las imágenes monoculares y que desaparezca la visión en 3D o estereoscópica.
“De hecho, la Asociación Americana de Optometría calcula que hasta un 56% de las personas entre los 18 y los 38 años podrían tener problemas en su visión binocular”, explica el presidente del COOOC, Alfons Bielsa. “Un leve mareo al principio es normal, pero si persiste, es una señal muy probable de presencia de un trastorno visual”. Es suficiente con una pequeña disparidad en la coordinación entre ambos ojos o en la presencia “de una diferencia de agudeza visual entre un ojo y el otro, por una graduación errónea por ejemplo”, para que la visualización de la película en 3D no sea óptima”.
Si tenemos molestias, sensación de fatiga “o nuestros hijos ponen una cara inexpresiva ante los espectaculares efectos del cine en 3D, casi podemos tener la certeza que estamos ante una alteración binocular”.
Cuando esto sucede, lo más conveniente es visitar a un óptico-optometrista “para que realice un análisis optométrico completo, no sólo para detectar si hay miopía, hipermetropía o astigmatismo, sino también para revisar la visión binocular”. El problema suele tener solución en la mayoría de los casos, tratándose con terapia visual y/o lentes prismáticas, acompañadas de recomendaciones ergonómicas y posturales.
Por lo demás, ver el cine en 3D “no perjudica la visión. De hecho, hasta puede ser beneficioso, ya que obliga a ejercitar las habilidades fusionales en aquellas personas que tienen una visión binocular poco consolidada”. En este sentido, Bielsa añade que “muchos padres piensan que ver una película o jugar a un videojuego en 3D puede ser perjudicial para la visión de sus hijos. Pero podemos afirmar rotundamente que el sistema en sí no perjudica la visión. Una cuestión bien distinta es la de aquellas personas que no pueden percibir o tolerar los efectos visuales en 3D”.
Precisamente para informar y concienciar a la población sobre estos temas, el COOOC tiene previsto llevar a cabo una serie de acciones divulgativas sobre la visión binocular a lo largo de este año. Entre ellas se incluye un pase especial coincidiendo con el estreno de una película en 3D, donde los asistentes podrán realizar una prueba básica de autodiagnóstico para comprobar el estado de su visión binocular. La campaña también incluye una serie de conferencias en escuelas, que serán impartidas por profesionales ópticos optometristas.