Cibersur.com | 18/03/2010 12:47
Shigeru Miyamoto (Fuente: Wii.com)
La candidatura ha sido presentada por Gamelab, la Feria Internacional del Videojuego y el Ocio Interactivo, que se celebra anualmente en Gijón. Iván Fernández Lobo, su director, destaca que Shigeru Miyamoto es “el máximo exponente de una genial generación de creadores interactivos, que concibe el videojuego como un nuevo medio, capaz de unir a las personas en torno a una experiencia compartida, sin distinción de edad, sexo, condición social o cultura”.
“Gracias a su influencia, hablar de videojuegos hoy en día es hablar de comunicación global, de una forma de expresión tan potente y democrática que, lejos de contradecirse con las ya existentes, las ha absorbido y mejorado a través del lenguaje de la interacción”, explica Fernández Lobo.
Elegido como uno de los personajes más influyentes del mundo por la revista Time y distinguido con la Legión de Honor francesa o el BAFTA de la Academia Británica, su carrera se ha caracterizado también por excluir de sus creaciones el recurso a la violencia. Además, en los últimos años ha logrado que el videojuego mejore la sociedad: Wi fit, con más de 30 millones de juegos vendidos en todo el mundo, ha puesto más gente en movimiento que otros productos o campañas institucionales relacionadas con la salud. Y, Wii Music se ha convertido en una herramienta cada vez más popular en la enseñanza musical, hasta el punto de que ya se ha incorporado en las escuelas norteamericanas. Miyamoto ha conseguido que las mujeres y personas de mayor edad se incorporen al mundo del ocio interactivo.
Como siempre ocurre con las grandes ocasiones, Shigeru Miyamoto (Sonobe cho, Kioto, 1956) aterrizó en Nintendo nada más acabar la carrera de Arquitectura un poco por casualidad: su padre era amigo del presidente de la compañía, Hishi Yamauchi, que le hizo un hueco como artista. Después de unos años de formación, recibió el encargo de diseñar para el mercado de Estados Unidos una máquina de arcade (de monedas) sobre las aventuras de Popeye.
Mario, Zelda, Donkey Kong, Wii...Sin embargo, el juego se truncó por un problema de derechos, pero eso no detuvo a Miyamoto, que había ideado una fórmula rompedora: un hombre bajito y bigotudo que trataba de salvar a una chica de las garras de Donkey Kong. Pese a los recelos iniciales, aquella recreativa rompió moldes y obtuvo un éxito sin igual. Desde su creación, Mario Bros. ha vendido 240 millones de videojuegos y se ha convertido en un icono planetario. Una encuesta de 1987 ya situó a Mario le colocó como el personaje de ficción más popular para los niños estadounidenses, por delante de Mickey Mouse.
Pero Mario es mucho más: fue el primer personaje en desplazarse libremente por la pantalla (1980), el primero que introdujo el desplazamiento lateral de la cámara (1987) y el primero en moverse en un entorno tridimensional (1993). La obra de Miyamoto está considerada como la más decisiva de su disciplina. Según Gamerankings, cuatro de los cinco mejores juegos de la historia llevan su firma.
Como todos los grandes visionarios, la inspiración Miyamoto no surge de la nada sino de su entorno más cercano. Así, se fijó en los bosques que rodeaban su casa y cuyas grutas fueron escenario de sus juegos infantiles para crear la saga Zelda, uno de los juegos más laureados en la historia del sector. El mismo método sirvió para ir incorporando en los casi 200 videojuegos que ha creado elementos de la narración cinematográfica: el travelling, el uso de planos, la música…
De su capacidad de observación proviene también la desaparición del techo de cristal de los videojuegos: la edad y el sexo. Al darse cuenta de cómo los jugadores no sólo manejaban el joystick, sino de cómo se movían con él, Miyamoto discurrió el mando de la Wii. Gracias a su interactividad intuitiva, ha logrado que las mujeres se incorporen al mundo de los videojuegos. Además, con algunos lanzamientos para Nintendo DS como Brain Training ha conseguido también que las personas de mayor edad no sólo se asomen al ocio interactivo, sino que disfruten de él.